Tzara

El pasado 16 de abril se cumplieron nada más y nada menos que los ciento veinte años del nacimiento del genial artista rumano Tristan Tzara. Conocido como Tzara pero con el verdadero nombre de Samuel Rosenstock, el artista nació en en Moinesti, Bacau, (Rumanía) para ser conocido en el siglo veinte como una figura importante del arte.

A la historia sin duda pasó por ser uno de los fundadores –junto a Hugo Ball y Jean Arp- del movimiento dadaísta. El dadá vino a romper el concepto de arte tradicional, a zarandear las normas, a abrir una nueva ventana desde la que desmitificar la tradición artística.

El Dadá marcó y condicionó el pasado siglo, llegando a servir de germen para posteriores manifestaciones como el surrealismo, el estridentismo e incluso el arte pop. El concepto de lo absurdo fue siendo gestado por Tristan Tzara, quien público una serie de manifiestos dadaístas, como “La primera aventura celestial del señor Aspirina” o los “siete manifiestos dadá”.

El poeta y escritor rumano poco a poco fue acercándose al movimiento surrealista, que empezó a entrar en ebullición con el también genial André Bretón. Después de haber sido un absoluto activista de lo que había comenzada como un juego y había pasado más tarde a ser una referencia del “antiarte” –el peculiar e irreverente dadá-, Tzara pasó entonces a desarrollar la escritura automática y poco meditada que formaba parte del surrealismo.

De pensamientos marxistas y convicciones nihilistas, Tzara, después de haber forjado su personalidad en Rumanía –en el país de los Cárpatos de comportó como un creador aislado de cualquier movimiento, independiente y con tendencia a escribir poemas inspirados en el simbolismo-, pasó la mayor parte de su vida en París, donde se desarrolló como artista y donde murió. Ahora ciento veinte años después de haber venido al mundo, el homenaje al legado de este artista de Rumanía es más que justo.

Cerveza rumana

Rumanía ha encontrado en los últimos años en el mercado de la cerveza una fuente importante de ingresos. Y es que el país ha empezado a desempeñar un rol destacado en la fabricación de cerveza en la Unión Europea y en todo el mundo. Tan sólo Alemania, Gran Bretaña, Polonia, España, Francia e Italia –son países con mucho mayor músculo productivo que Rumanía- estuvieron por delante en el viejo continente en lo que a la fabricación de la bebida se refiere.

oljEn 2015 Rumanía fue capaz de vender en el mercado nada más y nada menos que 15,8 millones de hectolitros, una cantidad muy respetable. El consumo de cada habitante de Rumanía aumentó en seis litros, pasando en el ejercicio de 2015 desde setenta y cuatro a ochenta litros. En cuanto a consumo de cerveza, Rumanía ocupa el octavo puesto de Europa, un peldaño por debajo que en el ranking relativo a la fabricación.

Las importaciones de cerveza en Rumanía han descendido con respecto al curso de 2014, lo que, a pesar de que el descenso ha sido ligero, indica la menor dependencia de la fabricación de cerveza de países extranjeros.

Por tanto, nos encontramos con un escenario en el que la industria autóctona cervecera ha optado por dar un paso al frente, toda vez que la diversificación del producto ha llegado a este sector con fuerza. Ahora el 97% de la producción de cerveza que se lleva a cabo en Rumanía es de origen nacional. Estos buenos datos vienen unidos a las noticias positivas de las que ha venido presumiendo en las últimas semanas el director general de la Asociación de los Cerveceros de Rumanía, Constantin Bratu, quien ha dicho que la evasión fiscal relativa a la producción de cerveza en el país es absolutamente inexistente. Aunque todavía las exportaciones de cerveza de Rumanía no han alcanzado cotas tan importantes como en otros países, sí es cierto que se ha abierto una atractiva vía para hacer crecer el producto interior bruto de la nación rumana.

La generación de Oro

La Selección Nacional de Rumanía logró en la Eurocopa del año 2000 alcanzar los cuartos de final. Aquella fue conocida como la ‘Generación de Oro’, y en ella brillaban hombres como Hagi, ‘el Maradona de los Cárpatos’. A finales del siglo veinte y comienzos del veintiuno, coincidieron a las órdenes del técnico Anghel Iordanescu –ahora el míster afronta en la Eurocopa de Francia 2016 su tercera estancia al frente del banquillo de Rumanía- futbolistas que estaban en lo más alto del balompié.

Ya en la portería empezaban las garantías, merced a la buena trayectoria que llevaba Stelea, quien fue portero de la Unión Deportiva Salamanca. La calidad de Gica Hagi era respaldada por otras figuras del fútbol rumano como Popescu, pieza central de la zaga del Fútbol Club Barcelona. Galca –ha sido entrenador del Real Club Deportivo Español durante la pasada temporada-, Muntenau o Chivu –fue pretendido por los mejores clubes del planeta en su día gracias a sus actuaciones en el Ájax- daban más calidad todavía a aquel equipo.

Iulian Filipescu –brilló en el Betis en contadas ocasiones- y Dan Petrescu –formó parte de un cerrajeros murcia previo a las grandes glorias- reforzaban la defensa de aquella Rumanía del año 2000, en la que el concepto defensivo se entendía a partir de una salida de balón saneada y de calidad.

En la zona de ataque, la Selección Nacional de Rumanía también tenía auténtico veneno, con hombres como Adrian ‘la cobra’ Ilie –dio un rendimiento extraordinario en el Valencia C.F.-, Laurentiu Rosu –marcó muchos goles en España con las camisetas de Cádiz, Numancia y Recreativo de Huelva- y, sobre todo, Adrian Mutu. Y es que por aquellos entonces Mutu era un jugador de enorme caché en el fútbol, aunque sus líos fuera del campo acabaron por diluir el aura de crack que Mutu tenía. Gran equipo aquella Rumanía del año 2000.

La perfeccion rumana

La gimnasta de Rumanía Nadia Comaneci pasó a la historia del deporte. Con nueve medallas olímpicas, cinco de ellas de oro, Nadia se ganó el corazón del mundo entero. Pasados los años desde su retirada y desde que decidiera marcharse a los Estados Unidos para adquirir la nacionalidad estadounidense, el universo del deporte sigue recordando la hazaña de Comaneci de ser la primera gimnasta de la historia en obtener una calificación de diez puntos. Por tanto, se puede hablar de que esta fabulosa gimnasta alcanzó la perfección, algo increíblemente maravilloso en una disciplina deportiva tan extremadamente exigente como la gimnasia artística; el logro tiene mayor importancia si cabe una vez por la edad a la que lo consiguió, los catorce años.

Rumanía y Nadia Comaneci han ido juntos de forma inevitable en el pensamiento de cualquier aficionado al deporte. Ella fue el orgullo de la Rumanía de Ceaucescu y del bloque socialista frente al capitalismo, en una época en la que el deporte era en campo de batalla más donde los éxitos tenían su eco en la política y la propaganda.

Una vez que se retiró, Nadia Comaneci permaneció ligada a este deporte en su país, llegando a ser miembro de la Federación Rumana de Gimnasia y entrenadora de las siguientes generaciones de gimnastas de Rumanía. Fue en el año 1989 cuando decidió poner tierra de por medio y abandonar el país.

En la actualidad Comaneci sigue vinculada con la gimnasia; regenta junto a su marido la Academia Conner de Gimnasia y la Compañía para Producir el 10 Perfecto. Su pasión por el deporte que la hizo brillar –ha logrado superar las presiones extremas y los abusos que sufrió durante su infancia en la búsqueda de la perfección y seguir mirando adelante- también la conduce a publicar la Revista Internacional de Gimnasia. Su país natal ha sabido reconocer su enorme trabajo, pues ahora Nadia es Embajadora de Deportes de Rumanía, Presidenta Honorífica del Comité Olímpico Rumano y Presidenta de Honor de la Federación Rumana de Gimnasia.

Ceaucescu, bueno para unos malo para otros

Nicolae Ceaucescu es una figura imprescindible para entender la historia de Rumanía. Secretario general del Partido Comunista de Rumanía desde 1964 hasta 1989 y presidente de la República Socialista de Rumanía entre 1976 hasta 1989, la huella de Ceaucescu sigue siendo analizada a día de hoy por politólogos de todo el mundo.

Ceaucescu ha pasado a la historia que narran los medios de comunicación occidentales como un tirano y un dictador. Y es que en el currículo de este carismático líder pueden incluirse algunas sombras, como el férreo control sobre la libertad de expresión, el exacerbado culto a la personalidad, las muertes de muchos obreros que trabajaron en la construcción de los gigantescos edificios que él mismo promulgó, la escasez de alimentos y productos derivada de la veloz industrialización de los años setenta y de la posterior política de exportaciones o los asesinatos indiscriminados que potenció en sus últimos días en el poder.

Sin embargo, otras muchas luces también brillaron en la trayectoria de Nicolae Ceaucescu. Y es que el mandatario rumano logró –a pesar de que diversos factores, exógenos e internos dinamitaron en los ochenta buena parte del trabajo realizado- poner de manifiesta cómo sí era posible desarrollar un país con plena autonomía y sin tener que estar encomendado a los designios de las finanzas del mundo y del capitalismo más salvaje.

El potencial económico que alcanzó Rumanía en los primeros lustros de Ceaucescu fue muy importante. Incluso cuando todo se volvió más en contra y los errores internos y las conspiraciones de países capitalistas dibujaron un escenario más gris en lo económico, Ceaucescu fue capaz de eliminar toda la deuda externa que el país había ido acumulando. Especialmente reseñable fue la aportación de Ceaucescu a la educación de Rumanía, ya que se encargó de alfabetizar a la población, de favorecer el acceso a las escuelas de muchos más sectores sociales y de potenciar una mayor especialización profesional de los jóvenes de la nación. Finalmente Ceaucescu fue ejecutado como resultado de un juicio sumarísimo que se celebró en la nación.

Nostalgia por Ceaucescu

Según las encuestas en las que ha venido trabajando el Instituto Rumano de Evaluación y Estrategia, más de la mitad de los habitantes de la actual Rumanía votaría en unas hipotéticas elecciones al histórico mandatario comunista Nicolae Ceaucescu si éste se presentara. Y es que Ceaucescu obtendría nada más y nada menos que el sesenta y seis por ciento de los votos, frente al treinta y uno por ciento que obtendría su más cercano perseguidor.

ceaucescuEn estos días, y más de un cuarto de siglo después de la ejecución de Nicolae Ceaucescu, los rumanos asisten impotentes a cómo su país se encuentra entre los más pobres del viejo continente. La emigración continúa siendo brutal, algo que motiva que en el país tan sólo haya en torno a un ocho por ciento de desempleo (una importantísima parte de la población permanece fuera del país).

Lo cierto es que las esperanzas de que el capitalismo trajera la prosperidad a Rumanía han ido disipándose. En barrios de Bucarest como Ferentari hay concentraciones de personas que no tienen dónde dormir ni qué comer. El escenario en muchos casos es similar al de algunos países africanos. El sueldo medio de un ciudadano de Rumanía es inferior a los trescientos euros, lo que da una idea de lo difícil que es vivir con ese dinero.

En este contexto, los barómetros ciudadanos y las encuestas señalan que en torno al setenta por ciento de la población de Rumanía cree que bajo el socialismo de Ceaucescu se vivía mejor que bajo los designios de la Unión Europea y del sistema capitalista. Esta corriente de opinión basada en la nostalgia y en el reconocimiento de las políticas aplicadas por el régimen socialista tiene como argumento la idea de que la calidad de vida, el empleo, la educación y la sanidad eran mejores bajo el Gobierno del líder del Partido Comunista de Rumanía, Ceaucescu.

Punto clave para la OTAN

Rumanía ocupa un papel importante de cara a la lucha contra el terrorismo internacional, tanto por su situación geográfica como por la potencialidad geoestratégica que posee y que puede jugar en los próximos años. En la cumbre de ministros de Defensa que se celebrará el próximo mes de julio en la capital de Polonia, Varsovia, se estudiará como uno de los puntos importantes la implementación de una defensa colectiva que deberá partir de la consolidación de la zona oriental de occidente, donde Rumanía será esencial.

Rumanía se pondrá a disposición de la OTAN para que aumente su presencia en el país como clave para robustecer el posible avance de los terroristas yihadistas, así como su incursión en el viejo continente.

Desde el Gobierno de la propia Rumanía se apuesta por incidir en las trascendencia que el país puede tener, ya que el mar negro puede convertirse en uno de los focos que refuercen la seguridad colectiva de la zona euroatlántica. Desde Bucarest se hace especial hincapié en que debe ser fundamental que haya coordinación y cooperación entre cerrajeros Elche OTAN y la Unión Europea, un escenario donde Rumanía jugaría un rol destacada por su ubicación estratégica.

El ministro rumano de Defensa, Mihnea Motoc, ha estado reuniéndose en estos días con el resto de homólogos de los países aliados en la lucha contra el terrorismo, en lo que ha sido una especie de preámbulo a la cumbre de julio. La Alianza Noratlántica, por su parte, ha agradecido la predisposición de Rumanía a colaborar y ha reiterado su compromiso de defender al país en el caso de que empezara a ser objetivo de amenazas terroristas. La constante amenaza que el Estados Islámico representa insta a reforzar de manera inevitable los lazos diplomáticos entre los países. Rumanía estará bien protegida, como ha afirmado Douglas Lute, el embajador en la OTAN de Estados Unidos.

Una antesala a las Generales de finales de año

Las elecciones municipales que se han celebrado durante este mes de junio en Rumanía han arrojado un dato importante como resumen, que es la victoria de los socialdemócratas en el país. Sin ir más lejos, en Bucarest, la capital de Rumanía y epicentro mediático de lo que ocurre en el resto de la nación, el triunfo ha sido para Gabriela Firea, la candidata del Partido Socialdemócrata de Rumanía, que ha obtenido casi el cincuenta por ciento de los votos; su más próximo perseguidor ha sido Nikusor Dan, perteneciente la Unión Salvan Bucarest, quien ni siquiera pudo llegar al treinta por ciento.

Para reforzar su éxito, los socialdemócratas se hicieron además con todas menos una de las alcaldías que forman el distrito de Bucarest –cinco de las seis totales-. Tal vez como una de las pocas máculas que se pueden poner a la victoria de Gabriel Firea aparece el dato de que la participación más baja de las elecciones se registró en la capital de país, donde apenas hubo un treinta y tres por ciento de participación.

La Oficina Central Electoral dio a conocer a los ciudadanos rumanos la información de que la participación no había llegado ni al cincuenta por ciento –se quedó en un 48,43%-, entre el total de más de dieciocho millones que estaban llamados a las urnas.

Los resultados de estos comicios contrastan con los de las Elecciones Generales que se celebraron el pasado año en Rumanía, donde el candidato cristiano liberal, Klaus Iohannis, logró conquistar el poder en la nación. El hasta entonces Primer Ministro, Victor Ponta, vio cómo la socialdemocracia era desplazada del Gobierno, después de haber forzado una segunda vuelta y de luchar hasta el final por volver a ganar. Ahora la socialdemocracia, con los resultados positivos cosechados en las Municipales, vuelve a ganar peso político en Rumanía y a perfilarse como un rival más que serio para arrebatar el cargo de Primer Ministro a los cristianos liberales dentro de tres años.

Se aprueba la ley de alimentos en Rumania

En estos días se ha aprobado en Rumanía la iniciativa de que por ley los supermercados del país deban ser más nacionales. Esto supone en realidad que más del cincuenta por ciento de los productos que se venden en estos establecimientos tengan que ser a la fuerza de origen rumano, y no de una procedencia ajena a la nación.

Está ley obliga por tanto a los distintos hipermercados y supermercados que hay repartidos por todo el país de Rumanía a que potencien las ventas de productos nacionales relacionados con la alimentación y las bebidas. La carne, la fruta, los huevos y los vegetales que los ciudadanos rumanos compren en los supermercados serán, en al menos un cincuenta y uno por ciento, de procedencia rumana.

El Congreso de Rumanía ha abogado así por la aprobación de la medida merced a los doscientos noventa y tres votos a favor –no hubo ni un solo voto en contra de esta iniciativa- que se han registrado en la cámara parlamentaria del país de los Cárpatos. La ley afectará directamente a aquellos comercios que facturen en el ejercicio anual más de dos millones de euros, lo que excluirá a los mercados más pequeños, a los que se les presupone menor capacidad de importar sus productos.

Mediante esta iniciativa, el poder ejecutivo de Rumanía quiere reforzar el papel de los agricultores y los ganaderos del país. Las cadenas de supermercados se enfrentan ahora a importantes multas de dinero si optan por el incumplimiento de la ley, quedando incluso en el aire la posibilidad de que el comercio que vulnere la ley deba ser cerrado. Diversas franquicias y multinacionales verán cómo tienen que cambiar su política comercial y empezar a echar mano de productos de origen rumano. Carrefour, que en el pasado año se hizo con la cadena de supermercados rumanos Billa Romania, será una de las compañías más perjudicadas por esta medida.

El domingo se resolverá todo

Las encuestas que aparecieron el domingo publicadas en las grandes cabeceras nacionales dejan una conclusión a primera vista, que Unidos Podemos y Partido Socialista Obrero Español están a punto de obtener la representación suficiente para tener juntos mayoría absoluta.

De lo que tampoco parece haber duda a estas alturas es de que el Partido Popular será la formación más votada en los comicios que se celebrarán la próxima semana –el 26-J-. La amenaza de Unidos Podemos sobre el PSOE parece confirmarse; la candidatura liderada por Pablo Iglesias sobrepasaría al partido que encabeza Pedro Sánchez. No obstante, la unión de las dos principales candidaturas de corte progresista que se presentan a las elecciones podría suponer a partir del 27 de junio que ambas gobernaran con mayoría absoluta si así lo decidieran. La verdad es que les quedaría muy poco para lograrlo.

Mariano Rajoy obtendría unos buenos resultados, con alrededor de 114; son buenos resultados sin duda, ya que no hay que olvidar cómo la corrupción ha seguido azotando al partido hasta los últimos días de precampaña electoral. Unidos Podemos tiene una semana antes de las elecciones una estimación de 93 escaños, frente a los 83 que tiene el PSOE. La incertidumbre acerca de la distancia que separará a las dos candidaturas de izquierdas sigue siendo total, aunque la realidad del ‘sorpasso’ parece seguir intacta.

PSOE y Unidos Podemos estarían muy cerca de los 176 escaños de la mayoría absoluta; quedaría por ver qué haría el partido de Pedro Sánchez en este contexto, si dejaría liderar a la lista más votada u optaría por echar del Gobierno a la derecha española. Ciudadanos, que queda definitivamente sepultado al cuarto lugar y con una repercusión casi residual, sólo podría optar a tocar algo de poder mediante una gran coalición –PSOE, C´S y PP-, ya que la suma con el Partido Popular se quedaría muy lejos de la mayoría absoluta.