Cooperación: algo que también hacen los Chimpancés

Este es un estudio efectuado por el Centro Nacional de Investigación de Primates de Yerkes y trabajadores de empresas de instaladores de gas Madrid, que prestaron su apoyo a dicha investigación,  en el cual se estableció un alto índice de cooperación por parte de estos primates, con la motivación de obtener una recompensa en vez de competir contra sus iguales.

Ya que según la teoría Darwiniana donde se manifiesta la evolución del hombre, en este aspecto somos descendientes de los primates y por lo tanto se pensaba que somos los únicos poseedores de la capacidad de cooperación, hasta la llegada de este estudio, añadió Jesús Acosta de la empresa Desatascos Madrid, quien conoce dicha teoría.

Hasta cinco veces más fue la opción de cooperación elegida por los Chimpancés en contra de la opción de competencia para la obtención de recompensas, fue el preciso resultado de este estudio, en el cual se llegó a la conclusión que no todas las especies de los primates pueden ser catalogadas como excesivamente competitivas y violentas. Por lo que la modificación en cuanto a los principios basados en que solo una especie de primates es capaz de superar las barreras del individualismo animal y violento, para trascender y obtener mejores resultados por medio de la cooperación, fue posible gracias a este estudio.

Según Arelis Montalvo de la empresa reparacionescalderas.es,  quien participó en dicho experimento expresa que este se llevó a cabo de la siguiente manera; dentro de un espacio de simulación del hábitat natural de esta especie de primates se colocaron ciertos dispositivos en los cuales los chimpancés debían halar una especie de cuerdas, pero dicha actividad no podía originar ningún resultado si estas no eran tiradas por dos o más primates a la vez, lo que causaría que cada uno de ellos obtuviera una recompensa por la realización de la acción efectuada en reiteradas ocasiones. Los estudios mostraron diversos resultados de competencia, como por ejemplo, la violencia entre ellos para tratar de tirar de la cuerda o que simplemente se aprovechaban del trabajo de otro y robaban la recompensa.

Sin embargo la cooperación fue casi definitiva en la mayoría de los casos en los que se realizó el estudio, con unos resultados aplastantes de unos 3.565 casos de cooperación por 510 casos de competencia, es decir 7 veces el número de casos de competencia, fue lo reflejado en los actos de cooperación realizados por los primates, añadieron algunos de los empleados de la empresa antenistas Madrid, quienes financiaron completamente este experimento.

Bucarest es de Firea

Gabriela Firea será la primera mujer en ocupar el cargo de alcaldesa de la ciudad de Bucarest en la historia. Esta ex periodista de profesión, cabeza de lista por el Partido Socialdemócrata nada más y nada menos que en la capital del país, se ha ganado la confianza de los votantes de Bucarest en los comicios municipales desarrollados en este mes de junio.

Es la primera vez que una mujer se convierte en la máxima representante del Ayuntamiento de la principal ciudad de Rumanía; los sondeos ya daban por ganadora a Firea, que ha visto cómo las urnas ratificaban los pronósticos. Los socialdemócratas se reponen así del batacazo cosechado el pasado año en las generales, donde cedieron el poder al Partido Nacional Liberal, que logró situar en la Presidencia de la nación a Klaus Iohannis.

Gabriel Firea, justo después de conocer los satisfactorios resultados, quiso agradecer el apoyo a todos sus votantes a través de la red social Facebook, donde celebró además las buenas noticias recibidas por el Partido Socialdemócrata, al que las urnas han tratado bien a lo largo y ancho de casi todo el país.

A sus 44 años, Gabriela Firea afronta una difícil tarea, pero lo hace cargada de ilusión. Uno de sus principales avales reside en las maravillosas dotes comunicativas que la hacen brillar ante los medios de comunicación del país; no hay que olvidar que Fidea ha trabajado como periodista en radio, prensa escrita y televisión en Rumanía.

Más allá de las meras valoraciones políticas e ideológicas, el hecho de que una mujer acceda por primera vez a regir los designios de la capital de Rumanía es una gran noticia. Las mujeres empiezan a ocupar el sitio que les corresponde y a romper el techo de cristal que hasta ahora les impedía ocupar cargos y posiciones eminentes de la sociedad.

Blue Air Rumania

Blue Air, que es una compañía de Rumanía dedicada a realizar vuelos de bajo coste, empezará desde este mes de junio a operar desde las instalaciones del aeropuerto de Castellón. Blue Air se convierte en la segunda compañía aérea en aprovechar este aeropuerto de la Comunidad Valenciana para llevar a cabo su actividad empresarial, después de que Ryanair fuera la primera compañía en beneficiarse de las oportunidades que Castellón puede llegar a ofrecer para los viajeros.

Blue Air se ha tomado en serio su estancia en Castellón, por lo que se esforzará en poner a disposición de sus usuarios casi seiscientas plazas a lo largo de la semana; con esta iniciativa, la compañía aérea rumana tiene entre sus cálculos poder llegar a alcanzar la cifra de treinta y cinco mil pasajeros al año.

El hecho de que Blue Air desarrolle su actividad con la premisa de ofrecer billetes a bajo coste no debe conducir a engaño, ya que estamos ante una compañía que se esfuerza por ofrecer vuelos de alta calidad, eso sí, rentables para el bolsillo de todo tipo de perfiles de clientes.

Esta aportación de Rumanía y de una de sus empresas servirá, de forma colateral, para aportar mayor viabilidad económica al aeropuerto de Castellón. Tampoco hay que dejar pasar por alto la buena oportunidad que ahora se abre para la comunidad de rumanos que residen en el Estado español, sobre todo en la Comunidad Valenciana. Blue Air pondrá su granito de arena en conectar con Rumanía, un país de emigrantes, a muchos de los ciudadanos que han tenido que abandonar su tierra.

Ya en estos días el aeropuerto de Castellón ha recibido el primer vuelo de la compañía aérea rumana Blue Air, por lo que ya nada detendrá esta apuesta empresarial. La línea Castellón-Bucarest ya ha realizado su vuelo bautismal e inaugural. A partir de ahora, ojalá que España y Rumanía pueda estar aún mejor comunicadas.

El Rapid tiene que asumir su deuda

La Justicia de Rumanía ha dictado sentencia acerca de los problemas económicos del histórico club de fútbol del FC Rapid de Bucarest, que se fundó en 1923 y que ahora está llamado a tener que afrontar su quiebra. Fue hace cuatro años cuando el viejo club de la capital de Rumanía se declaró insolvente por deudas que ascendían hasta los cuatro millones de euros.

No obstante, la sentencia que ha notificado la quiebra de este equipo de fútbol no es definitiva, ya que la decisión de la Justicia de Rumanía es aún de primera instancia y permite recurrir. Los responsables del club alegan que han aprobado un plan de reestructuración adecuadamente elaborado y que esta primera decisión ha sido tomada de manera precipitada y rápida, de ahí su cariz erróneo.

El histórico club rumano, que tiene en su haber tres títulos de liga y trece Copas del país, se enfrenta ahora a una posible desaparición, lo que supondría un drama sentimental y emocional para los miles de aficionados con los que cuenta el equipo. Aunque hay tiempo para dar la vuelta a la situación, este primer mazazo de la justicia nacional rumana ha sido aún más fuerte si tenemos en cuenta que el FC Rapid Bucarest había vuelto este mismo año a la máxima categoría del balompié del país, tras haber ascendido por méritos propios en el terreno de juego.

Lo preocupante para los aficionados y, sobre todo, para el personal que trabaja para el equipo –desde personal de oficina hasta jugadores, pasando por utilleros o técnicos- es que las deudas ahora están asfixiando al FC Rapid Bucarest. La entidad deportiva queda ahora en manos de los servicios jurídicos del club, que deberán poner toda la carne en el asador y erigirse en salvadores. Esperemos que este histórico club, que ha paseado el nombre de la capital de Rumanía por toda Europa, tenga un feliz desenlace.

Tzara

El pasado 16 de abril se cumplieron nada más y nada menos que los ciento veinte años del nacimiento del genial artista rumano Tristan Tzara. Conocido como Tzara pero con el verdadero nombre de Samuel Rosenstock, el artista nació en en Moinesti, Bacau, (Rumanía) para ser conocido en el siglo veinte como una figura importante del arte.

A la historia sin duda pasó por ser uno de los fundadores –junto a Hugo Ball y Jean Arp- del movimiento dadaísta. El dadá vino a romper el concepto de arte tradicional, a zarandear las normas, a abrir una nueva ventana desde la que desmitificar la tradición artística.

El Dadá marcó y condicionó el pasado siglo, llegando a servir de germen para posteriores manifestaciones como el surrealismo, el estridentismo e incluso el arte pop. El concepto de lo absurdo fue siendo gestado por Tristan Tzara, quien público una serie de manifiestos dadaístas, como “La primera aventura celestial del señor Aspirina” o los “siete manifiestos dadá”.

El poeta y escritor rumano poco a poco fue acercándose al movimiento surrealista, que empezó a entrar en ebullición con el también genial André Bretón. Después de haber sido un absoluto activista de lo que había comenzada como un juego y había pasado más tarde a ser una referencia del “antiarte” –el peculiar e irreverente dadá-, Tzara pasó entonces a desarrollar la escritura automática y poco meditada que formaba parte del surrealismo.

De pensamientos marxistas y convicciones nihilistas, Tzara, después de haber forjado su personalidad en Rumanía –en el país de los Cárpatos de comportó como un creador aislado de cualquier movimiento, independiente y con tendencia a escribir poemas inspirados en el simbolismo-, pasó la mayor parte de su vida en París, donde se desarrolló como artista y donde murió. Ahora ciento veinte años después de haber venido al mundo, el homenaje al legado de este artista de Rumanía es más que justo.

Cerveza rumana

Rumanía ha encontrado en los últimos años en el mercado de la cerveza una fuente importante de ingresos. Y es que el país ha empezado a desempeñar un rol destacado en la fabricación de cerveza en la Unión Europea y en todo el mundo. Tan sólo Alemania, Gran Bretaña, Polonia, España, Francia e Italia –son países con mucho mayor músculo productivo que Rumanía- estuvieron por delante en el viejo continente en lo que a la fabricación de la bebida se refiere.

oljEn 2015 Rumanía fue capaz de vender en el mercado nada más y nada menos que 15,8 millones de hectolitros, una cantidad muy respetable. El consumo de cada habitante de Rumanía aumentó en seis litros, pasando en el ejercicio de 2015 desde setenta y cuatro a ochenta litros. En cuanto a consumo de cerveza, Rumanía ocupa el octavo puesto de Europa, un peldaño por debajo que en el ranking relativo a la fabricación.

Las importaciones de cerveza en Rumanía han descendido con respecto al curso de 2014, lo que, a pesar de que el descenso ha sido ligero, indica la menor dependencia de la fabricación de cerveza de países extranjeros.

Por tanto, nos encontramos con un escenario en el que la industria autóctona cervecera ha optado por dar un paso al frente, toda vez que la diversificación del producto ha llegado a este sector con fuerza. Ahora el 97% de la producción de cerveza que se lleva a cabo en Rumanía es de origen nacional. Estos buenos datos vienen unidos a las noticias positivas de las que ha venido presumiendo en las últimas semanas el director general de la Asociación de los Cerveceros de Rumanía, Constantin Bratu, quien ha dicho que la evasión fiscal relativa a la producción de cerveza en el país es absolutamente inexistente. Aunque todavía las exportaciones de cerveza de Rumanía no han alcanzado cotas tan importantes como en otros países, sí es cierto que se ha abierto una atractiva vía para hacer crecer el producto interior bruto de la nación rumana.

La generación de Oro

La Selección Nacional de Rumanía logró en la Eurocopa del año 2000 alcanzar los cuartos de final. Aquella fue conocida como la ‘Generación de Oro’, y en ella brillaban hombres como Hagi, ‘el Maradona de los Cárpatos’. A finales del siglo veinte y comienzos del veintiuno, coincidieron a las órdenes del técnico Anghel Iordanescu –ahora el míster afronta en la Eurocopa de Francia 2016 su tercera estancia al frente del banquillo de Rumanía- futbolistas que estaban en lo más alto del balompié.

Ya en la portería empezaban las garantías, merced a la buena trayectoria que llevaba Stelea, quien fue portero de la Unión Deportiva Salamanca. La calidad de Gica Hagi era respaldada por otras figuras del fútbol rumano como Popescu, pieza central de la zaga del Fútbol Club Barcelona. Galca –ha sido entrenador del Real Club Deportivo Español durante la pasada temporada-, Muntenau o Chivu –fue pretendido por los mejores clubes del planeta en su día gracias a sus actuaciones en el Ájax- daban más calidad todavía a aquel equipo.

Iulian Filipescu –brilló en el Betis en contadas ocasiones- y Dan Petrescu –formó parte de un cerrajeros murcia previo a las grandes glorias- reforzaban la defensa de aquella Rumanía del año 2000, en la que el concepto defensivo se entendía a partir de una salida de balón saneada y de calidad.

En la zona de ataque, la Selección Nacional de Rumanía también tenía auténtico veneno, con hombres como Adrian ‘la cobra’ Ilie –dio un rendimiento extraordinario en el Valencia C.F.-, Laurentiu Rosu –marcó muchos goles en España con las camisetas de Cádiz, Numancia y Recreativo de Huelva- y, sobre todo, Adrian Mutu. Y es que por aquellos entonces Mutu era un jugador de enorme caché en el fútbol, aunque sus líos fuera del campo acabaron por diluir el aura de crack que Mutu tenía. Gran equipo aquella Rumanía del año 2000.

La perfeccion rumana

La gimnasta de Rumanía Nadia Comaneci pasó a la historia del deporte. Con nueve medallas olímpicas, cinco de ellas de oro, Nadia se ganó el corazón del mundo entero. Pasados los años desde su retirada y desde que decidiera marcharse a los Estados Unidos para adquirir la nacionalidad estadounidense, el universo del deporte sigue recordando la hazaña de Comaneci de ser la primera gimnasta de la historia en obtener una calificación de diez puntos. Por tanto, se puede hablar de que esta fabulosa gimnasta alcanzó la perfección, algo increíblemente maravilloso en una disciplina deportiva tan extremadamente exigente como la gimnasia artística; el logro tiene mayor importancia si cabe una vez por la edad a la que lo consiguió, los catorce años.

Rumanía y Nadia Comaneci han ido juntos de forma inevitable en el pensamiento de cualquier aficionado al deporte. Ella fue el orgullo de la Rumanía de Ceaucescu y del bloque socialista frente al capitalismo, en una época en la que el deporte era en campo de batalla más donde los éxitos tenían su eco en la política y la propaganda.

Una vez que se retiró, Nadia Comaneci permaneció ligada a este deporte en su país, llegando a ser miembro de la Federación Rumana de Gimnasia y entrenadora de las siguientes generaciones de gimnastas de Rumanía. Fue en el año 1989 cuando decidió poner tierra de por medio y abandonar el país.

En la actualidad Comaneci sigue vinculada con la gimnasia; regenta junto a su marido la Academia Conner de Gimnasia y la Compañía para Producir el 10 Perfecto. Su pasión por el deporte que la hizo brillar –ha logrado superar las presiones extremas y los abusos que sufrió durante su infancia en la búsqueda de la perfección y seguir mirando adelante- también la conduce a publicar la Revista Internacional de Gimnasia. Su país natal ha sabido reconocer su enorme trabajo, pues ahora Nadia es Embajadora de Deportes de Rumanía, Presidenta Honorífica del Comité Olímpico Rumano y Presidenta de Honor de la Federación Rumana de Gimnasia.

Ceaucescu, bueno para unos malo para otros

Nicolae Ceaucescu es una figura imprescindible para entender la historia de Rumanía. Secretario general del Partido Comunista de Rumanía desde 1964 hasta 1989 y presidente de la República Socialista de Rumanía entre 1976 hasta 1989, la huella de Ceaucescu sigue siendo analizada a día de hoy por politólogos de todo el mundo.

Ceaucescu ha pasado a la historia que narran los medios de comunicación occidentales como un tirano y un dictador. Y es que en el currículo de este carismático líder pueden incluirse algunas sombras, como el férreo control sobre la libertad de expresión, el exacerbado culto a la personalidad, las muertes de muchos obreros que trabajaron en la construcción de los gigantescos edificios que él mismo promulgó, la escasez de alimentos y productos derivada de la veloz industrialización de los años setenta y de la posterior política de exportaciones o los asesinatos indiscriminados que potenció en sus últimos días en el poder.

Sin embargo, otras muchas luces también brillaron en la trayectoria de Nicolae Ceaucescu. Y es que el mandatario rumano logró –a pesar de que diversos factores, exógenos e internos dinamitaron en los ochenta buena parte del trabajo realizado- poner de manifiesta cómo sí era posible desarrollar un país con plena autonomía y sin tener que estar encomendado a los designios de las finanzas del mundo y del capitalismo más salvaje.

El potencial económico que alcanzó Rumanía en los primeros lustros de Ceaucescu fue muy importante. Incluso cuando todo se volvió más en contra y los errores internos y las conspiraciones de países capitalistas dibujaron un escenario más gris en lo económico, Ceaucescu fue capaz de eliminar toda la deuda externa que el país había ido acumulando. Especialmente reseñable fue la aportación de Ceaucescu a la educación de Rumanía, ya que se encargó de alfabetizar a la población, de favorecer el acceso a las escuelas de muchos más sectores sociales y de potenciar una mayor especialización profesional de los jóvenes de la nación. Finalmente Ceaucescu fue ejecutado como resultado de un juicio sumarísimo que se celebró en la nación.

Nostalgia por Ceaucescu

Según las encuestas en las que ha venido trabajando el Instituto Rumano de Evaluación y Estrategia, más de la mitad de los habitantes de la actual Rumanía votaría en unas hipotéticas elecciones al histórico mandatario comunista Nicolae Ceaucescu si éste se presentara. Y es que Ceaucescu obtendría nada más y nada menos que el sesenta y seis por ciento de los votos, frente al treinta y uno por ciento que obtendría su más cercano perseguidor.

ceaucescuEn estos días, y más de un cuarto de siglo después de la ejecución de Nicolae Ceaucescu, los rumanos asisten impotentes a cómo su país se encuentra entre los más pobres del viejo continente. La emigración continúa siendo brutal, algo que motiva que en el país tan sólo haya en torno a un ocho por ciento de desempleo (una importantísima parte de la población permanece fuera del país).

Lo cierto es que las esperanzas de que el capitalismo trajera la prosperidad a Rumanía han ido disipándose. En barrios de Bucarest como Ferentari hay concentraciones de personas que no tienen dónde dormir ni qué comer. El escenario en muchos casos es similar al de algunos países africanos. El sueldo medio de un ciudadano de Rumanía es inferior a los trescientos euros, lo que da una idea de lo difícil que es vivir con ese dinero.

En este contexto, los barómetros ciudadanos y las encuestas señalan que en torno al setenta por ciento de la población de Rumanía cree que bajo el socialismo de Ceaucescu se vivía mejor que bajo los designios de la Unión Europea y del sistema capitalista. Esta corriente de opinión basada en la nostalgia y en el reconocimiento de las políticas aplicadas por el régimen socialista tiene como argumento la idea de que la calidad de vida, el empleo, la educación y la sanidad eran mejores bajo el Gobierno del líder del Partido Comunista de Rumanía, Ceaucescu.