El PP y las Grandes Eléctricas impiden que abaratemos la factura de la luz

Según la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), los sistemas de autoconsumo fotovoltaico ahorrarían a las familias, a las comunidades de vecinos y a los municipios españoles todas las futuras subidas en el precio final de la electricidad y más.

De acuerdo a sus propias indicaciones, con una inversión de 3500 € por familia en sistemas fotovoltaicos para autoconsumo, además de ahorrarse todas las subidas tarifarias, también mejoraría la eficiencia energética del sistema minimizando las pérdidas de energía durante el transporte con un coste anual ─que pagamos todas y todos en nuestras facturas─ de cerca de 2000 millones de euros.

Con los precios actuales de la electricidad ─de casi el doble que respecto a hace 5 años─ y con la tremenda bajada de costes de la generación solar fotovoltaica, una instalación de placas solares, incluso con baterías, puede resultar, en ciertas ocasiones, más económica que la compra directa de la energía a la compañía eléctrica. En estas condiciones algunos consumidores domésticos ya se plantean generar su propia energía con una pequeña placa en su tejado a pesar de tener conexión a la red eléctrica, ya que la conexión a la misma les permitiría, además, eliminar las baterías abaratando costes de inversión y mantenimiento. Pero esto último necesita una regulación específica. Para ello diversos países han regulado legalmente un sistema que se llama net-metering, o en español, balance neto. Se trata de que cuando no se consume la electricidad que se genera, ésta se inyecta a la red eléctrica. Esta electricidad la consume el vecino pero la cobra la compañía eléctrica, no nosotros. Por tanto, esta electricidad “exportada” debería ser descontada de nuestra factura eléctrica para no cobrarla dos veces. Esto nos permitiría, en la práctica, usar la red eléctrica como batería. Es decir, se incentiva el autoconsumo; la responsabilidad energética del consumidor al convertirse en generador; la energía solar fotovoltaica; reducimos nuestra dependencia energética; y todo ello sin que le cueste al contribuyente o al consumidor. Una estrategia “win-win” de las que se habla tanto. Bueno, no todos ganan. Las eléctricas pierden y de generalizarse el sistema podrían perder mucho.

Por eso dicen las “malas lenguas”, que es la presión de las Grandes Eléctricas, a través deUNESA, la que ha conseguido que el Gobierno paralice la regulación del balance neto. Por ello, y a pesar de que la administración trabajó durante meses en un borrador de Real Decreto que llegó al Ministerio de Industria en Noviembre de 2011, la normativa no acaba de ver la luz aunque sí se utiliza para rechazar las propuestas que tanto el Grupo Parlamentario Socialista como el de La Izquierda Plural han planteado a este respecto.

Y los partidos políticos no son los únicos que insisten. Hace ahora casi un año que se creó la Plataforma para el Impulso de la Generación Distribuida y el Autoconsumo Energético por parte de las empresas, instituciones y colectivos defensores de las renovables; y el movimiento ciudadano, a través Avaaz.org garantiza la llegada de la propuesta al Gobierno de España en general y a Mariano Rajoy y a José Manuel Soria (Ministro de Industria) en particular. Nosotros no hemos dudado en firmarla.