Nostalgia por Ceaucescu

Según las encuestas en las que ha venido trabajando el Instituto Rumano de Evaluación y Estrategia, más de la mitad de los habitantes de la actual Rumanía votaría en unas hipotéticas elecciones al histórico mandatario comunista Nicolae Ceaucescu si éste se presentara. Y es que Ceaucescu obtendría nada más y nada menos que el sesenta y seis por ciento de los votos, frente al treinta y uno por ciento que obtendría su más cercano perseguidor.

ceaucescuEn estos días, y más de un cuarto de siglo después de la ejecución de Nicolae Ceaucescu, los rumanos asisten impotentes a cómo su país se encuentra entre los más pobres del viejo continente. La emigración continúa siendo brutal, algo que motiva que en el país tan sólo haya en torno a un ocho por ciento de desempleo (una importantísima parte de la población permanece fuera del país).

Lo cierto es que las esperanzas de que el capitalismo trajera la prosperidad a Rumanía han ido disipándose. En barrios de Bucarest como Ferentari hay concentraciones de personas que no tienen dónde dormir ni qué comer. El escenario en muchos casos es similar al de algunos países africanos. El sueldo medio de un ciudadano de Rumanía es inferior a los trescientos euros, lo que da una idea de lo difícil que es vivir con ese dinero.

En este contexto, los barómetros ciudadanos y las encuestas señalan que en torno al setenta por ciento de la población de Rumanía cree que bajo el socialismo de Ceaucescu se vivía mejor que bajo los designios de la Unión Europea y del sistema capitalista. Esta corriente de opinión basada en la nostalgia y en el reconocimiento de las políticas aplicadas por el régimen socialista tiene como argumento la idea de que la calidad de vida, el empleo, la educación y la sanidad eran mejores bajo el Gobierno del líder del Partido Comunista de Rumanía, Ceaucescu.