Rumania se fue a casa

No ha podido ser y el sueño de la Selección de fútbol de Rumanía se ha esfumado a las primeras de cambio. El combinado dirigido por Anghel Iordanescu ha logrado pasar de la fase de grupos tras sucumbir por uno a cero frente a la modesta Albania, a la que le valió un tanto de Sadiku para llevarse los tres puntos.

De nada han servido a la postre las buenas sensaciones que transmitió Rumanía en su primer partido, donde tuvo contra las cuerdas durante buena parte del encuentro a la anfitriona, la selección francesa. La suerte no ha terminado de estar del lado de los rumanos en esta Eurocopa 2016, después de que los resultados hayan sido mucho más adversos de lo que el equipo ha dejado sobre el campo.

En esta derrota frente a Albania, el combinado rumano no fue capaz de darle la vuelta al marcador en toda la segunda mitad, tiempo que sólo sirvió para evidenciar la impotencia de poder sacar un resultado satisfactorio. Jugadores claves a la hora de desequilibrar y de aportar frescura y alternativa de ideas en la idea de juego de Rumanía, como Popa o Prepelita, pasaron sin embargo casi desapercibidos en el envite frente a Albania.

La selección de Rumanía ha echado demasiado en falta durante el encuentro de hoy la ausencia de Pintilii, que se había convertido en una auténtica garantía en la parcela del medio del campo del equipo. La decisión del técnico de dejar a Florin Andone en el banquillo tampoco ayudó mucho, ya que la aportación del delantero del Córdoba al salir al campo fue una de las únicas notas positivas que se pueden extraer del partido.

El sueño acabó y toca mirar hacia delante una vez más. En este torneo hubo ratos de buen juego, pero se ve que no fue suficiente. Al fútbol de Rumanía le toca seguir trabajando, mientras vive en la nostalgia de tiempos mejores.